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CAMPOSOL es una empresa agroindustrial, cuyas operaciones se iniciaron en 1997, con la compra
de sus primeras tierras en La Libertad, región ubicada en el norte del Perú, a 600 km de Lima.
En ese mismo año, se adquirieron nuevas tierras en el Proyecto Especial Chavimochic mediante una subasta pública.
El proyecto de irrigación Chavimochic suministró agua a más de 47,000 hectáreas de desierto en
la costa norte del Perú, generando una inversión total superior a los US$ 1,000 millones. En
la actualidad, como consecuencia de este proyecto, se han desarrollado más de 15,000 hectáreas
en su zona de influencia, por parte de varias empresas privadas. CAMPOSOL estableció su sede
central en la zona de Chavimochic, lugar donde comenzaron sus primeras operaciones agrícolas.
En 1998 se inició la adquisición y desarrollo de tierras en la zona de Piura, con 2,800
Has. en esta primera etapa. A fines de 1999 comenzaron las exportaciones agroindustriales.
Éstas son procesadas hasta la actualidad en el complejo industrial de Chao, ubicado en la
provincia de Virú (La Libertad).
La visión y el compromiso de todas las personas involucradas con los objetivos de la empresa
dieron como resultado que CAMPOSOL se convirtiera rápidamente en la empresa agroindustrial
líder en el Perú, ocupando anualmente el primer lugar en agroexportaciones y generando
aproximadamente 7000 puestos de trabajo directo y, en temporadas altas de producción,
más de 10,000 empleos directos.
Hoy la empresa cuenta con más de 25,000 hectáreas de tierras en las zonas de Chao, Virú y Piura;
ubicadas en La Libertad y Piura, regiones del norte peruano. El complejo agroindustrial de CAMPOSOL
está integrado por seis plantas de procesamiento, tres de las cuales son de conservas, dos
de productos frescos y una de productos congelados. Además, es propietaria de una empresa de
packing de frutas (magos, uvas y otros) y participa como socia de otra en Piura.
En el 2006 CAMPOSOL fundó Marinazul con la cual inició un negocio en la acuicultura,
mediante la producción y exportación de langostinos en la región Tumbes, ubicada en el
extremo norte de Perú. Esta empresa ha ido consistentemente creciendo desde entonces
hasta convertirse en la líder del Perú, teniendo hoy más de 600 hectáreas operativas,
así como las instalaciones más modernas de investigación y desarrollo biotecnológico
privado en el país.
De esta manera la empresa apuesta por la investigación y desarrollo mediante la creación
de BioTec, que apunta a ser el laboratorio privado de acuicultura, pesca y agroindustria
más importante de América Latina en estos rubros.
En el año 2010, CAMPOSOL trabajó exitosamente en la revisión de sus estrategias y planes
con la finalidad de adaptarse a las nuevas condiciones de mercado. En este contexto,
CAMPOSOL ha decidido concentrarse en incrementar sus cultivos de palta (avocado), apostando
por nuevos productos como la uva roja de mesa, la mandarina y otras frutas. De esta manera
se está enfocando en incrementar eficiencia y diversificación en sus operaciones, así como
en investigación y desarrollo de lo que produce así como de nuevos productos.
A la fecha, CAMPOSOL es el mayor exportador de espárragos del mundo y se perfila como el mayor
productor de paltas (avocado) en el planeta. Actualmente tiene sembradas 2634 Has.de espárragos
y 2454 Has. de paltas (avocado) . Además cuenta con 531 Has. de pimiento piquillo; 451 Has.de
cultivos de uvas; 415 Has. de mangos y 101 Has. de mandarinas.
CAMPOSOL también finalizó exitosamente el proyecto Yakuy Minka (7-A), el mayor programa de
irrigación privada en el Perú, el cual permitirá regar 1,500 Has. en una primera etapa y
2,000 Has. adicionales en una segunda.
Como una empresa con mayor madurez, CAMPOSOL se está enfocando a la innovación e investigación
biotecnológica. Asimismo busca incrementar sus habilidades en los programas de marketing,
mediante una cada vez mayor presencia internacional, así como con alianzas con firmas que
cuentan con una gran experiencia, liderazgo y cobertura en mercados importantes del mundo.
Dada la performance experimentada en la última década y a la creciente preferencia del
consumidor por alimentos de calidad que contribuyen con la buena salud, la empresa mira
al futuro con optimismo, soportada fundamentalmente en la solidez de sus operaciones, el
profesionalismo de sus colaboradores y las buenas prácticas corporativas.
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